Sigo insistiendo para dar fuerza a Esperanza Bipolar en Internet. Me da la sensación de que es difícil que las personas con trastorno bipolar se abran a los demás. No me extraña mucho porque suele ser difícil para todo el mundo. Cuando yo sufría la enfermedad, tampoco podía abrirme. Cuando empecé a abrirme, empecé a dejar de sufrir.

Esperanza Bipolar es una iniciativa que junta personas diagnosticadas con trastorno bipolar.
 
¿Para qué? 
Para lo que cada uno quiera o necesite. Lo importante es que después de diez años, me he dado cuenta de que, para muchos, eso es más útil y eficaz que los fármacos o la terapia.
 
¿Cómo estoy tan seguro?
Después de escuchar a amigos frases del tipo:
 
«A mí lo que me ha ayudado es esto, ni las pastillas ni los psiquiatras»
 
o «Si yo hubiera conocido esto antes, no hubiera sufrido tanto»
 
o «Es un recurso más, pero mucho más que un recurso»
 
o «No sabéis la suerte que tenéis»  -a una persona vino a dos reuniones porque vivía lejos.
 
Cuando empecé, nunca pensé que podía ser algo tan potente y con resultados tan espectaculares.
 
En 2019, dos personas diagnosticadas con la enfermedad pueden conocerse en persona o a través de Internet. O conocerse por Internet para luego conocerse en persona. Hay personas que tienen asociaciones cerca, otras no. Esperanza Bipolar va a permitir que personas se conozcan entre ellas con una única condición: que quieran.
 
Todo se hace de manera voluntaria y gratis. Si quieres formar parte o colaborar, deja aquí tu comentario. Sólo necesitas tener un poco de tiempo y no tener miedo. Lo primero es más fácil que lo segundo. Desde que perdí el miedo, disfruto de la vida como nunca.